REMEDIOS NATURALES PARA REDUCIR LAS MANCHAS DE LA PIEL.


A petición de mi amiga Belén, hoy os traigo unos truquillos naturales para reducir las manchas en la piel.

Espero que sigáis animándoos y me preguntéis cuantos consejos de belleza necesitéis.
Ahora estamos con los tips caseros y naturales pero también responderé a cuestiones relacionadas con el maquillaje y el peinado.

Un beso Belén y muchas gracias por seguirme.


La piel presenta, en ocasiones, cambios de pigmentación que reciben el nombre de manchas.
Éstas pueden deberse a factores como el embarazo, genética y exposición excesiva al sol entre otros.



Existen diferentes tipos de manchas en la piel como las pecas, los lunares y las manchas por envejecimiento, y cada una tiene diferentes formas, tamaños y características.

Los lunares (que aparecen en cualquier parte del cuerpo) tienden a hacerse más oscuros con el tiempo y con frecuencia sobresalen de la superficie de la piel.

Las pecas (que aparecen en la cara, brazos y espalda).

Las manchas por envejecimiento (que aparecen en las zonas expuestas al Sol) son pequeñas, planas y están cubiertas de una pigmentación color café claro.  Sin embargo, pueden hacerse más grandes y oscuras cuanto más tiempo se pase bajo la luz del Sol.

Aunque, generalmente, la eliminación de las manchas se hace mediante técnicas sencillas de cirugía, existen remedios caseros que se pueden aplicar para mejorar su aspecto de forma tal que sea difícil determinar su presencia.  


A continuación algunos remedios naturales:

1.- Abrir por la mitad una hoja espinosa del aloe vera y, luego, usando el lado romo de un cuchillo, se debe raspar la parte interior para extraerle su gel. Frotar diariamente este gel sobre las manchas.  El aloe vera se ha usado desde los tiempos antiguos por sus propiedades cutáneas para la curación de heridas, úlceras y quemaduras y para aclarar las manchas de la piel.

2.- Cortar una rodaja de cebolla y frotar sobre la mancha durante cinco minutos. Repetir todos los días.   

3.- Mezclar 3 cucharadas de yogur natural, 3 cucharaditas de zumo de limón y media cucharadita de raíz de rábano picante. Luego, aplicar con algodón.

Se puede aplicar tan sólo el zumo de limón (el ácido cítrico es un agente blanqueador natural que ayuda a exfoliar la capa superior de las células de la piel muertas, lo cual permite emparejar las variaciones en el tono de la piel) o frotar directamente sobre la mancha con la parte externa de la cáscara del limón.

Se debe tener cuidado de no exponer el área que ha sido tratada con limón a los rayos del sol. Igualmente, se puede usar a diario.

4.- Mezclar una cucharada de yogurt natural, una yema de huevo y media cucharada de miel hasta formar una pasta homogénea. Extender, mediante ligeros movimientos circulares. Dejar actuar durante 30 minutos y después eliminar con abundante agua tibia. Este remedio casero es muy empleado, a modo de mascarilla, para manchas de vejez ubicadas en el rostro.

5.- Pelar un pedazo de papaya madura y frotar su parte interna suavemente sobre la piel manchada.  Dejar actuar durante 10 minutos y luego limpiar con agua fría. Aplicar 2 ó 3 veces por semana.  La papaya contiene sustancias, como la papaína, capaces de eliminar células muertas de la piel y otros residuos que forman parte de las manchas por lo cual ayuda a su reducción.

6.- Colocar un manojo de espárragos en un recipente con agua y poner a hervir durante 30 minutos. Utilizar el agua resultante de la cocción para lavar el rostro por la mañana y antes de acostarse.

7.- Frotar, tres veces por semana las manchas, especialmente las que aparecen en las manos, con una bolita de algodón o bastoncillo empapado en aceite de germen de trigo.


Recomendaciones:

Aplicar bastante protección solar.
Evitar el bronceado.  Aunque se use una loción antisolar, las personas propensas a las manchas solares no deben permanecer tendidas al Sol por mucho tiempo especialmente entre las 11:00 a.m. y las 5:00 p.m.
Usar ropa más larga  Debido a que la ropa brinda cierta protección contra los rayos dañinos del Sol, resulta mejor usar prendas que cubran más, por ejemplo camisas de manga más larga, sombrero de ala ancha, etc.
Evitar el contacto con ciertas verduras.  Existen ciertos alimentos como el apio,  las hojas de la zanahoria, el eneldo fresco, el higo y el perejil fresco entre otros que al entrar en contacto con la piel puede incrementar su sensibilidad al sol y, por ello, su propensión a mancharse. Estas verduras contienen psoralenos, unas sustancias químicas que, al exponerse a la luz ultravioleta, provocan este tipo de reacción.   Por lo tanto, si se piensa salir al sol es buena idea lavarse las manos después de tocar estos alimentos.
Desconfiar de algunos productos comerciales. Algunos perfumes contienen un fotosensibilizador como el aceite de bergamota que, en combinación con los rayos solares, puede causar una mancha oscura en la piel conocida como dermatitis de berloque.
Existen medicamentos (como algunos antibióticos y ciertas medicinas para la presión arterial y la diabetes) que también contienen "fotosensibilizadores" que con el tiempo pueden aumentar la probabilidad de que  salgan manchas por exposición al Sol.